domingo, 25 de enero de 2026

Boletín técnico - Introducción

 INTRODUCCIÓN

En un contexto donde la precisión de costos y la toma de decisiones informada son determinantes para el éxito de todo proyecto constructivo, el software Obras se consolida como la herramienta de referencia para profesionales del sector de la construcción, ingeniería civil, arquitectura y gestión de obras en Ecuador.


Este boletín técnico, publicado bimestralmente en la Revista InnovaCiudad, es el resultado de un análisis riguroso y sistemático de los indicadores del sector, permitiendo a ingenieros, arquitectos, constructores y gestores de proyectos acceder a información técnica de valor agregado en seis ejes fundamentales: (1) Presupuestos y Análisis de Costos, donde profundizamos en metodologías de presupuestación y reajuste de precios conforme a los índices INEC; (2) Avalúo de Bienes Inmuebles, abordando técnicas de tasación y métodos de valoración aplicables al contexto ecuatoriano; (3) Construcción, analizando tendencias del sector y comportamiento de materiales e insumos; (4) Programación de Obras, ofreciendo marcos técnicos para optimización de cronogramas y recursos; (5) Educación, diseminando conocimiento académico sobre buenas prácticas y estándares internacionales; y (6) Historia, documentando la evolución tecnológica y normativa del sector constructivo en Ecuador.

Cada artículo que integra este boletín ha sido desarrollado bajo estándares de rigor académico, consultando bases de datos oficiales (INEC, IPCO), normativas vigentes y experiencias documentadas en proyectos reales. No se trata únicamente de cifras o metodologías aisladas, sino de un ecosistema de información interconectada que le permite al usuario construir análisis comparativos, identificar oportunidades de optimización de costos y fundamentar sus decisiones técnicas y financieras en datos confiables.

La verdadera ventaja competitiva en la gestión de obras contemporánea no radica en tener acceso a información genérica, sino en contar con datos actualizados, contextualizados y proyectados para las condiciones específicas del mercado ecuatoriano. Por esta razón, complementando la lectura de este boletín, le invitamos a suscribirse al Servicio de Actualización Continuada de Precios de Materiales y Equipo de Construcción que ofrece Innovación Productos y Servicios.

 


Esta suscripción anual, por tan solo USD 10, proporciona acceso a una lista actualizada trimestralmente de  materiales y equipos de construcción, con cotizaciones de referencia de los principales mercados del país (Quito, Ambato y Loja), permitiendo que sus presupuestos reflejen la realidad de precios vigentes. Contar con esta información al momento de elaborar propuestas comerciales, presupuestos de obra o análisis financieros no es un lujo, sino una necesidad operativa que diferencia entre propuestas competitivas y presupuestos desconectados del mercado.

Le invitamos a explorar cada una de las secciones de este boletín con la disposición de extraer no solo información puntal, sino marcos conceptuales y herramientas que pueda aplicar inmediatamente en sus proyectos. Estamos convencidos de que la integración de software especializado, datos actualizados y análisis técnico riguroso es el camino hacia la modernización de la gestión constructiva en Ecuador.

 

Innovación Productos y Servicios

 

Variación del costo de mano de obra 2025 - 2026



El análisis de la mano de obra en la construcción no puede limitarse a una visión homogénea del “salario del trabajador de obra”. La normativa laboral sectorial, recogida y operacionalizada por la CAMICON, organiza la remuneración mínima en estructuras ocupacionales que reflejan distintos niveles de calificación, responsabilidad y rol productivo. Los cuadros salariales de 2025 y 2026 permiten observar cómo ha evolucionado el costo de la mano de obra a lo largo de la pirámide ocupacional, desde el peón hasta el ingeniero residente de obra.

A partir de estos documentos se aprecia un patrón claro: todos los niveles ocupacionales registran un incremento nominal muy similar, del orden del 2,5%, estrechamente vinculado al aumento de la Remuneración Básica Unificada (RBU) del sector construcción, al tiempo que se preservan las brechas relativas entre categorías de menor y mayor calificación.


1. Marco de referencia: RBU sectorial y estructura ocupacional

Los cuadros salariales de CAMICON se construyen “en base al Acuerdo Ministerial” correspondiente a cada año, y fijan la Remuneración Básica Unificada mínima para construcción y servicios técnicos y arquitectónicos como piso sobre el cual se escalan las distintas estructuras ocupacionales.

Entre 2025 y 2026, la RBU sectorial pasa de 470,00 USD a 482,00 USD, lo que implica un incremento del orden de +2,55% en el salario mínimo base sobre el cual se calculan las categorías ocupacionales. Este aumento se traslada prácticamente de forma proporcional a todas las estructuras, de modo que:

ü La estructura E2 (peón y ayudantes) se mantiene como base de la pirámide.

ü Las estructuras D2 y C3 agrupan oficios calificados y operadores de equipo liviano/estacionario.

ü La estructura C2 corresponde a técnicos intermedios, operadores especializados y maestros de obra.

ü La estructura C1 agrupa maestros mayores y especialistas.

ü Las estructuras B3 y B1 corresponden a supervisores, inspectores e ingenieros (niveles de jefatura técnica y profesional).

Esta clasificación configura un escalonamiento vertical de salarios que expresa la jerarquía funcional en el proceso constructivo.

2. Comportamiento de los niveles operativos básicos (E2 y D2)

En la base de la estructura ocupacional se ubican los trabajadores de menor calificación formal, pero indispensables para la ejecución de actividades físicas de obra.

En la estructura E2 (primera y segunda categoría), que incluye al peón y a los ayudantes de albañil, carpintero, electricista, fierrero, plomero, entre otros, el sueldo unificado mínimo pasa aproximadamente de 482,22 USD en 2025 a 494,53 USD en 2026. Este cambio implica un incremento cercano al 2,5%, coherente con el aumento de la RBU sectorial. El “jornal real” y el “costo horario” asociados a estos cargos también se incrementan en la misma proporción, situándose, por ejemplo, el costo horario típico de E2 en torno a los 4,23 USD en 2025 y 4,34 USD en 2026.

En la estructura D2 (tercera categoría), que agrupa oficios como albañil, fierrero, carpintero, encofrador, pintor, plomero, electricista, operador de equipo liviano, mampostero, enlucidor, etc., el sueldo unificado de referencia pasa de 488,50 USD a 500,98 USD entre 2025 y 2026. El incremento porcentual es también del orden de +2,5%, con un aumento consistente del jornal real (de alrededor de 34,28 USD a 35,15 USD) y del costo horario (de ≈4,28 USD a ≈4,39 USD).

Este comportamiento revela que el grupo de oficios calificados de obra, pese a tener responsabilidades técnicas mayores que los peones y ayudantes, no recibe un incremento diferencial respecto a la base; la actualización salarial mantiene prácticamente inalterada la relación de salarios entre E2 y D2. En términos relativos, la brecha entre un peón y un albañil o fierrero se conserva, pero no se amplía ni se reduce de forma apreciable.

3. Técnicos intermedios y operadores especializados (C3 y C2)

Un peldaño más arriba se encuentra la estructura C3, que en los documentos de CAMICON incluye funciones como operador de máquina estacionaria clasificadora de material y soldador en construcción, así como ciertos mecánicos de equipo liviano. Para estos casos, el sueldo unificado pasa de valores cercanos a 496,19 USD en 2025 a 508,86 USD en 2026, con variaciones similares en el jornal real (de ≈34,79 USD a ≈35,67 USD) y en el costo horario (de ≈4,35 USD a ≈4,46 USD).

En la estructura C2, que agrupa a operadores de perforadora, perfilero, técnicos de albañilería, técnicos en obras civiles, maestro de obra, operador de bomba lanzadora de concreto, operadores de camión de volteo y de mini-excavadora, etc., el sueldo unificado típico crece de 516,94 USD (2025) a 530,14 USD (2026). El jornal real sube de aproximadamente 36,16 USD a 37,08 USD y el costo horario de cerca de 4,52 USD a 4,64 USD.

En ambos casos, la variación ronda el 2,5%, lo que confirma una política de ajuste paramétrico y homogéneo en toda la franja de técnicos y operadores especializados. La estructura ocupacional sigue reflejando un diferencial salarial claro entre Mano de obra no calificada (E2), Oficios calificados (D2), Técnicos y operadores (C3 y C2), pero sin cambios significativos en las distancias relativas entre estos tres escalones.

4. Maestría, supervisión e ingeniería (C1, B3 y B1)

En la parte alta de la estructura se sitúan las funciones de dirección de obra a nivel operativo, supervisión y responsabilidad técnica profesional.

La estructura C1 incluye cargos como maestro eléctrico/liniero/subestaciones, maestro mayor en ejecución de obras civiles, maestro soldador especializado, laboratorista, topógrafo, y mecánico de equipo pesado en construcción. Para estos casos, el sueldo unificado pasa de alrededor de 544,64 USD en 2025 a 558,54 USD en 2026. El jornal real evoluciona desde unos 37,99 USD a 38,96 USD, y el costo horario aumenta de 4,75 USD a 4,87 USD, en todos los casos con una variación que bordea el +2,5%.

En la estructura B3, donde se ubican inspectores de obra y supervisores eléctricos o sanitarios generales, el salario unificado de referencia aumenta de 545,58 USD en 2025 a 559,51 USD en 2026. Igualmente, la estructura B1, que agrupa a ingenieros eléctricos, ingenieros civiles (estructural, hidráulico, vial) y residentes de obra, pasa de 546,98 USD a 560,94 USD en el mismo periodo. El jornal real asociado se sitúa en torno a 38,05–38,14 USD en 2025 y 39,02–39,12 USD en 2026, mientras que el costo horario avanza de aproximadamente 4,76–4,77 USD a 4,88–4,89 USD.

Estos datos confirman que los niveles superiores de mando técnico y profesional también reciben un ajuste prácticamente idéntico al del resto de la estructura, reforzando la idea de una indexación general a la RBU, más que una política de corrección de desigualdades internas o de reconocimiento diferenciado de mayores responsabilidades.

5. Conclusiones

La comparación entre 2025 y 2026 de las tablas de salarios mínimos sectoriales de CAMICON permite extraer varias conclusiones relevantes para el análisis del costo de mano de obra:

Incremento nominal homogéneo

En todas las estructuras ocupacionales (E2, D2, C3, C2, C1, B3, B1), la variación del sueldo unificado, del jornal real y del costo horario se ubica consistentemente alrededor de +2,5%, en línea con el aumento de la remuneración básica sectorial (470 → 482 USD). No se observan saltos diferenciados por nivel de calificación.

Preservación de las brechas relativas

La diferencia entre un peón E2 y un albañil D2, entre un obrero calificado D2 y un técnico C2, o entre un maestro C1 y un ingeniero B1, se mantiene en términos relativos. Es decir, el ajuste salarial no modifica la estructura de incentivos internos ni la jerarquía de remuneraciones; simplemente desplaza la escala completa hacia arriba en aproximadamente el mismo porcentaje.

Alineación con la política laboral general

El hecho de que los cuadros estén “elaborados en base a acuerdos ministeriales” y que la variación sea proporcional a la RBU sectorial indica una clara alineación entre la política laboral nacional y la escala sectorial, sin que existan, al menos en este ajuste 2025–2026, decisiones autónomas del sector construcción que alteren la distribución interna de ingresos.

Implicaciones para presupuestos de obra

Desde el punto de vista del costo directo de mano de obra en análisis de precios unitarios, el efecto práctico es que todas las cuadrillas, independientemente de su composición por niveles, se encarecen aproximadamente en el mismo porcentaje. La diferencia en impacto absoluto dependerá del peso relativo de la mano de obra frente a materiales, equipo y otros costos indirectos: en partidas altamente intensivas en mano de obra (enlucidos, mamposterías finas, terminados), el 2,5% se refleja de manera más directa en el precio unitario.

Relación con otros componentes del costo de construcción

Al comparar esta variación salarial con la observada en materiales (muchos de ellos casi estables), y especialmente con combustibles y repuestos de maquinaria (que han mostrado incrementos muy superiores), se advierte que, aunque la mano de obra sube, no es el componente que más presiona la estructura global de costos. En el escenario actual, el mayor riesgo inflacionario proviene del costo de operación de la maquinaria y del transporte, mientras la mano de obra se ajusta de forma moderada y predecible.

En síntesis, la lectura académica de los salarios mínimos sectoriales CAMICON 2025 y 2026 muestra un ajuste ordenado, de carácter incremental y homogéneo, a lo largo de toda la estructura ocupacional de la construcción. La pirámide salarial se desplaza en bloque, manteniendo intactas las relaciones de jerarquía y los diferenciales por calificación. Para la ingeniería de costos, esto significa que el costo de la mano de obra aumenta de manera suave y proporcional, facilitando su incorporación en presupuestos, fórmulas de reajuste y análisis de viabilidad, y permitiendo concentrar la atención analítica en otros componentes cuya variación ha sido mucho más volátil en el mismo periodo.

 

6. Referencias

Cámara de la Industria de la Construcción (CAMICON). (2025). Salarios mínimos por ley 2025 — Estructura ocupacional construcción y servicios técnicos y arquitectónicos. Departamento Técnico CAMICON. Elaborado en base al Acuerdo Ministerial No. MDT-2024-300.

Cámara de la Industria de la Construcción (CAMICON). (2026). Salarios mínimos 2026 — Estructura ocupacional construcción y servicios técnicos y arquitectónicos. Departamento Técnico CAMICON. Elaborado en base al Acuerdo Ministerial No. MDT-2025-195.

Ecuador, Ministerio del Trabajo. (2024). Acuerdo ministerial No. MDT-2024-300: Fijación de salarios mínimos sectoriales para el año 2025. Registro Oficial.

Ecuador, Ministerio del Trabajo. (2025). Acuerdo ministerial No. MDT-2025-195: Fijación de salarios mínimos sectoriales para el año 2026. Registro Oficial.

 

 

 

 

 

 

Variación del costo de equipo y maquinaria DIC 24 - DIC 25.


 

El costo de construir no depende solo de los materiales estructurales o de acabado; una parte crítica proviene del uso de equipo, maquinaria, combustibles y repuestos, que determinan el costo horario de operación y, en última instancia, la competitividad de los contratistas. En el contexto ecuatoriano, el Índice de Precios de la Construcción (IPCO) del INEC permite observar con precisión cómo han variado estos componentes en el último año. Al analizar los índices nacionales a diciembre de 2025, se evidencia un patrón claro: mientras el valor de la maquinaria y ciertos equipos crece de forma moderada, los combustibles y repuestos de maquinaria muestran incrementos extraordinariamente altos, con implicaciones directas para los costos de operación de obra y las tarifas de maquinaria.

 

1. Combustibles: el principal foco de presión sobre los costos de operación

Los combustibles constituyen el insumo esencial para la operación de maquinaria pesada, transporte de materiales y logística de obra. El IPCO nacional reporta dos series relevantes:

ü Combustibles (Mezcla 5% gasolina extra y 95% diésel, precios nacionales subsidiados): el índice pasa de 245,36 en diciembre de 2024 a 384,00 en diciembre de 2025, con una variación anual de +56,50%.

ü Combustibles (precios nacionales subsidiados): el índice aumenta de 262,48 a 336,59 en el mismo período, lo que implica una variación anual de +28,23%.

 

Estos porcentajes son muy superiores a los observados en la mayoría de los demás rubros del IPCO y revelan una reconfiguración radical del costo energético de la construcción. Aunque el boletín identifica estos precios como “subsidiados”, el incremento porcentual sugiere cambios en la estructura de subsidios, ajustes graduales hacia precios más cercanos a la paridad internacional o aumentos en los costos de importación y distribución interna de combustibles.

Desde la óptica de presupuestación y análisis de precios unitarios, este comportamiento implica que:

ü Los costos horarios de maquinaria (excavadoras, cargadoras, motoniveladoras, rodillos, volquetas, etc.) se incrementan de forma significativa, aun cuando el valor de la máquina (su costo de adquisición) solo aumente moderadamente.

ü Los precios de transporte de materiales (áridos, hormigón, acero, prefabricados) también se ven fuertemente impactados, ya que el combustible es uno de los principales componentes del costo por kilómetro.

ü En fórmulas polinómicas de reajuste, el coeficiente asociado a combustibles se convierte en un driver central del incremento global de los costos, muchas veces dominando sobre materiales que permanecen estables (como cemento y acero).

 

En términos económicos, puede interpretarse que la construcción entra en un escenario donde el costo de la energía se convierte en un factor crítico de sostenibilidad económica de las obras, obligando a revisar rendimientos, programación de equipos, distancias de acarreo y, en algunos casos, a considerar tecnologías más eficientes en consumo de combustible.

 

2. Equipo y maquinaria: incrementos moderados en el valor del activo

Frente a la fuerte presión ejercida por los combustibles, el valor de la maquinaria y equipos de apoyo muestra un comportamiento mucho más moderado. El IPCO nacional incluye varios rubros representativos:

ü Equipo y maquinaria de construcción vial: índice de 200,08 en dic‑2024 a 210,48 en dic‑2025; variación anual +5,20%.

ü Equipo y maquinaria para aseo de áreas y vías públicas: 219,56 a 226,39; variación +3,11%.

ü Grupos electrógenos: 201,79 a 211,72; variación +4,92%.

ü Equipo para tratamiento de aguas residuales: 193,40 a 201,48; variación +4,18%.

ü Otros equipos auxiliares (aire acondicionado, equipos de detección de incendios, lavado y secado, etc.) se ubican en una banda similar, con incrementos entre aproximadamente 2,8% y 3,5% anual.

ü En contraste, los vehículos para transporte liviano se mantienen exactamente en 171,94, con variación anual 0,00%.

 

En conjunto, estos datos describen un escenario de inflación moderada en el precio de adquisición de maquinaria y equipo, consistente con una economía en la que los activos de capital se encarecen más lentamente que los insumos energéticos. Para los analistas de costos, esto significa que:

ü La componente de depreciación (o recuperación de la inversión en maquinaria) aumenta de forma razonable (≈3–5% anual), sin generar por sí misma un salto brusco en los costos horarios.

ü El verdadero cambio estructural en el costo de uso de la maquinaria proviene de la combinación de combustibles y repuestos, más que del valor de compra de la máquina.

ü Desde la perspectiva financiera, las empresas constructoras pueden enfrentar un dilema: el costo de adquirir nueva maquinaria aumenta poco, pero el costo de operarla sube notablemente; ello puede incentivar decisiones de reemplazo anticipado de equipos muy ineficientes en consumo, o, alternativamente, presionar las tarifas de alquiler de maquinaria.

Este contraste entre la inflación de activos (maquinaria) y la inflación de insumos operativos (combustible) es central para entender la estructura actual de costos de la construcción.

 

3. Repuestos y consumibles: el encarecimiento del mantenimiento

La tercera pieza del rompecabezas son los repuestos y consumibles asociados al mantenimiento de la maquinaria. En el IPCO nacional, uno de los rubros más ilustrativos es:

ü Repuestos para maquinaria de construcción: el índice aumenta de 196,07 en dic‑2024 a 279,28 en dic‑2025, lo que implica una variación anual de +42,44%.

ü Este crecimiento es de la misma magnitud que el observado en combustibles, y muy superior al de la maquinaria misma. Adicionalmente, otros insumos operativos clave presentan comportamientos particulares:

ü Aceites, lubricantes, hidráulicos y afines: índice de 398,26 a 401,21; variación anual +0,74%.

ü Llantas para equipo y maquinaria de aseo de áreas y vías públicas (I): 84,61 a 84,37; variación −0,28%.

 

Se configura así una situación en la que los repuestos mecánicos y componentes específicos (probablemente muchos de ellos importados) se encarecen fuertemente, mientras que ciertos consumibles genéricos (lubricantes, neumáticos específicos del rubro medido) permanecen casi estables o incluso bajan ligeramente.

Desde el punto de vista técnico y económico, esto se traduce en:

ü Un aumento notable del costo de mantenimiento correctivo y preventivo de la maquinaria, especialmente cuando se requieren piezas de reposición específicas del fabricante.

ü Una presión adicional sobre el costo de hora‑máquina, ya que a la subida del combustible se suma el encarecimiento del mantenimiento.

ü La necesidad de revisar estrategias de gestión de flota: mayor énfasis en mantenimiento preventivo, planes de stock de repuestos críticos, negociación de contratos de servicio con proveedores, o incluso evaluación de estandarización de marcas y modelos para reducir la variedad de repuestos.

 

En suma, la evidencia sugiere que el riesgo de obsolescencia funcional de la maquinaria no está solo en el desgaste físico, sino en el costo creciente de mantenerla operativa con repuestos cada vez más caros.

 

4. Síntesis y reflexiones para la gestión de costos de obra

Al integrar los comportamientos descritos de combustibles, equipo, maquinaria y repuestos, se puede caracterizar el último año (dic‑2024 a dic‑2025) como un período de reconfiguración profunda de la estructura de costos de operación de la construcción en Ecuador.

En primer lugar, la inflación de combustibles (entre +28% y +56% según la serie utilizada) convierte al componente energético en el principal factor de presión sobre los costos directos de operación de maquinaria y transporte. Incluso si el valor de la maquinaria crece solo alrededor de 3–5%, el costo efectivo por hora o por kilómetro se dispara debido al aumento del combustible.

En segundo lugar, la inflación de repuestos de maquinaria (≈+42%) intensifica el problema: no solo es más caro operar la maquinaria, sino también mantenerla. Este doble efecto sobre energía y mantenimiento supera con creces la variación en el valor de los activos de equipo y maquinaria, que se mueve en un rango relativamente benigno.

En tercer lugar, algunos consumibles como aceites y lubricantes muestran estabilidad (alzas menores al 1%), lo que indica que no todos los insumos operativos están sometidos a la misma presión. Ello sugiere cadenas de suministro diferenciadas: mientras los repuestos y muchos combustibles pueden depender fuertemente de precios internacionales y del tipo de cambio, otros consumibles podrían provenir en mayor medida de producción o refinación local, o estar sujetos a esquemas de fijación de precios más estables.

Las implicaciones prácticas para la ingeniería de costos y la gestión contractual son múltiples:

 

ü Revisión de fórmulas de reajuste: en contratos que contemplan fórmulas polinómicas, los coeficientes asociados a combustibles y repuestos adquieren un peso explicativo clave. Ignorar su dinámica puede conducir a subvaloraciones importantes del reajuste necesario para preservar el equilibrio económico del contrato.

ü Ajuste de análisis de precios unitarios: los APUs que incluyen altos componentes de equipo (viales, movimientos de tierra, transporte de material) deben ser recalibrados, no tanto por cambios en el costo de compra de maquinaria, sino por el nuevo nivel de costo de operación por hora, dominado por combustible y mantenimiento.

ü Planeación de flota y logística: los hallazgos del IPCO respaldan decisiones orientadas a reducir viajes improductivos, optimizar distancias de acarreo, mejorar programación de maquinaria y considerar tecnologías de menor consumo de combustible, así como acuerdos de mantenimiento que reduzcan el impacto del alza en repuestos.

ü Gestión del riesgo y negociación contractual: la evidencia estadística oficial del IPCO brinda respaldo técnico a los argumentos de contratistas y fiscalizadores respecto al origen de los incrementos de costos. En particular, permite demostrar que el alza no proviene de sobrecostos discrecionales en materiales básicos, sino de cambios estructurales en el entorno energético y de mantenimiento.

 

5. Conclusión

En conclusión, el análisis de los índices IPCO a diciembre de 2025 revela que, en el ámbito de equipo, maquinaria, combustibles y repuestos, la construcción ecuatoriana enfrenta un entorno donde el capital físico (maquinaria) se encarece moderadamente, pero su operación diaria es cada vez más costosa. Este desplazamiento del peso relativo desde el costo de inversión hacia el costo de operación y mantenimiento configura nuevos desafíos para la planeación de proyectos, la sostenibilidad económica de las obras y la formulación de políticas públicas que inciden en el sector de la construcción.

 

6. Referencias

Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2025). Índices de precios de materiales, equipo y maquinaria de la construcción: Nivel nacional (Boletín INEC-IPCO No. 309). Diciembre de 2025. INEC.

Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2025). Índices de precios de materiales, equipo y maquinaria de la construcción: Nivel provincial (Boletín INEC-IPCO No. 309). Diciembre de 2025. INEC.

Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2025). Índice de precios de materiales, equipo y maquinaria de la construcción: Componentes no principales por tipología de obra (Boletín INEC-IPCO No. 309). Diciembre de 2025. INEC.

 

 

 

 

Variación del costo de materiales Dic 24 - Dic 25.



El análisis de la variación de precios de los principales insumos de la construcción es fundamental para la formulación, actualización y reajuste de presupuestos de obra. En el contexto ecuatoriano, el Índice de Precios de la Construcción (IPCO) del INEC constituye la referencia oficial para medir estos cambios. A partir de los boletines nacionales y provinciales del IPCO a diciembre de 2025, se examina la variación del último año (dic‑2024 a dic‑2025) en siete grupos de interés: cemento, acero de refuerzo, instalaciones eléctricas, instalaciones hidrosanitarias, productos cerámicos para acabados, madera aserrada, asfalto; y, a escala provincial, materiales pétreos, ladrillo común de arcilla y bloques de hormigón.

 1. Cemento y acero de refuerzo: estabilidad de los insumos estructurales básicos

Los resultados del IPCO nacional muestran que, durante el período dic‑2024 a dic‑2025, cemento y acero de refuerzo prácticamente no experimentaron incrementos de precio, lo que implica una estabilidad poco común en insumos históricamente sensibles a choques externos.

En el caso del cemento portland, el índice nacional registra valores cercanos a la estabilidad absoluta: el índice agregado pasa de 198,14 a 198,39, con una variación anual de apenas +0,13%. Desagregando por forma de suministro, el cemento a granel aumenta alrededor de +0,22% y el cemento en sacos aproximadamente +0,11%. Son variaciones marginales, que en términos de presupuesto se traducen en un comportamiento casi plano del costo del cemento.

Por su parte, el acero en barras, rubro representativo del acero de refuerzo, muestra un caso aún más claro: el índice nacional se mantiene en 347,85 en diciembre de 2024 y diciembre de 2025, con una variación anual de 0,00%. En otras palabras, no hay encarecimiento estadísticamente registrado del acero de refuerzo en el último año.

Esta estabilidad conjunta en cemento y acero tiene implicaciones directas para el análisis de costos estructurales de edificaciones y obras civiles: la presión inflacionaria del período no se está originando en los insumos estructurales principales, sino en otros componentes de la cadena de costos (combustibles, repuestos, mano de obra, acabados, logística, etc.). Desde la perspectiva de fórmulas polinómicas de reajuste, los coeficientes asociados a cemento y acero explicarían muy poco del incremento global observado en los costos de muchos contratos.

2. Instalaciones eléctricas e hidrosanitarias: variaciones moderadas y asimétricas

En el ámbito de instalaciones, el IPCO distingue entre instalaciones eléctricas y sanitarias de vivienda a nivel nacional, y componentes por tipología de obra en el archivo de Componentes No Principales (CNP).

Para instalaciones eléctricas de vivienda, el índice nacional pasa de 280,69 a 289,72 entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, con una variación anual de +3,22%. Se trata de un incremento moderado, que refleja un encarecimiento real de los materiales y equipos eléctricos (conductores, tuberías, protecciones, accesorios), pero lejos de una dinámica inflacionaria explosiva.

En el caso de las instalaciones sanitarias de vivienda, la situación es diferente: el índice desciende de 229,85 a 226,17, con una variación anual de alrededor de −1,60%. Es decir, de acuerdo con el IPCO nacional, los materiales y equipos asociados a instalaciones sanitarias de vivienda se abaratan levemente en el último año. Esta divergencia entre el componente eléctrico (alza moderada) y el sanitario (ligera baja) sugiere comportamientos diferenciados en cadenas de suministro y en la estructura de importaciones y producción local de estos insumos.

El archivo CNP permite matizar esta lectura. En la tipología hospitales, por ejemplo, el componente “Instalaciones eléctricas y electrónicas” presenta una variación anual de aproximadamente +2,10%, mientras que “Instalaciones hidráulico‑sanitarias y mecánicas” registra +1,36%. Estos valores, coherentes con la magnitud moderada de los cambios observados a nivel de vivienda, confirman que las instalaciones se mueven en un rango de variación relativamente controlado (±1–3%), con algo más de presión al alza en la parte eléctrica que en la hidrosanitaria.

Desde la perspectiva de presupuestación, esto implica que, para contratos recientes, los componentes de instalaciones eléctricas sí requieren un reajuste positivo, mientras que, en hidrosanitarios, el efecto puede ser neutro o incluso ligeramente a la baja, dependiendo del peso relativo de cada familia de insumos en el análisis específico.

3. Productos cerámicos y madera aserrada: incrementos leves, consistentes con una inflación moderada

Entre los materiales de terminación y elementos de carpintería, dos rubros del IPCO nacional son particularmente relevantes:

Productos diversos de arcilla, gres para recubrimiento y acabados, que incluyen revestimientos cerámicos y afines.

Madera aserrada, cepillada y/o escuadrada preparada, utilizada tanto en estructuras ligeras como en elementos de acabado.

El índice de productos diversos de arcilla y gres para recubrimiento y acabados aumenta de 322,21 a 324,64, con una variación anual aproximada de +0,75%. Es un incremento muy leve, compatible con una inflación baja o con ajustes puntuales de precios en segmentos específicos del mercado cerámico.

En contraste, la madera aserrada, cepillada y/o escuadrada preparada pasa de 530,99 a 537,46 en el mismo periodo, con una variación anual alrededor de +1,22%. Aunque sigue siendo un incremento moderado, resulta algo mayor que el observado en los productos cerámicos. Dado que la madera está más expuesta a dinámicas de oferta forestal, costos de transporte y factores internacionales (cuando hay importaciones), este comportamiento es coherente con una presión ligeramente mayor que en otros acabados.

En resumen, los acabados cerámicos y la madera muestran incrementos anuales acotados (del orden de 1%), muy inferiores a los observados, por ejemplo, en combustibles o repuestos de maquinaria. Para proyectos donde estos materiales tienen un peso significativo (acabados de vivienda, edificaciones institucionales), las variaciones son suficientemente pequeñas como para no desestabilizar el presupuesto global, aunque sí justifican ajustes finos en análisis de precios unitarios.

4. Variación del costo del asfalto

Según el boletín IPCO nacional, los materiales y productos relacionados con asfalto muestran el siguiente comportamiento:

ü El betún petróleo (asfalto) se mantiene exactamente en el mismo nivel (índice 746,20) entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, con una variación anual de 0,00%. Esto es notable porque el betún se reporta "con precios oficiales", lo que sugiere que está sujeto a esquemas de regulación de precios o subsidios que mantienen su cotización estable.

ü Las láminas y placas asfálticas también permanecen sin cambio, en 384,44, con variación anual de 0,00%.

ü Las emulsiones asfálticas se ubican en 356,36 tanto en dic‑2024 como en dic‑2025, sin variación (0,00%).

ü Los aditivos para hormigones asfálticos registran un ligero incremento de +1,02% (de 247,43 a 249,96).

4.1 Implicaciones para presupuestos de vialidad

En el contexto de obras de pavimentación asfáltica, este comportamiento es muy favorable: el bitumen o asfalto base permanece completamente estable en el precio, lo que facilita la presupuestación y evita presiones inflacionarias derivadas del componente asfáltico en proyectos viales. Este contraste es especialmente importante cuando se compara con otros insumos de obra que sí registraron alzas pronunciadas (combustibles, repuestos, materiales pétreos en ciertas provincias).

La estabilidad se atribuye probablemente al esquema de precios oficiales o subsidios que aseguran una cotización controlada del asfalto en Ecuador, permitiendo así que se preserve un componente clave de estabilidad en los costos de infraestructura vial durante el período analizado.

5. Dinámica provincial de materiales pétreos, ladrillo común y bloques de hormigón

Donde se observa una heterogeneidad mucho mayor es en los materiales de albañilería y agregados, analizados a nivel provincial: materiales pétreos, ladrillo común de arcilla y bloques de hormigón. Aquí, las diferencias regionales del IPCO evidencian estructuras de mercado y condiciones logísticas muy distintas entre provincias.

5.1. Materiales pétreos por provincia

Los materiales pétreos (áridos y agregados) exhiben variaciones anuales significativas y muy dispares entre provincias. En la Tabla 1 se puede observar esta variación.

En Cañar, Los Ríos y Santa Elena no se reporta índice específico de materiales pétreos en este boletín.

Destacan los incrementos superiores al 10% en provincias como Chimborazo (+15,45%), Cotopaxi (+14,92%), Manabí (+12,16%) y Esmeraldas (+11,52%). Estos aumentos probablemente reflejan una combinación de factores: costos de extracción, regulación ambiental, distancias de transporte a los principales centros de consumo y concentración de oferentes. Por contraste, Guayas presenta una variación anual de 0,00%, lo que sugiere un mercado de agregados más estable, posiblemente asociado a una oferta más amplia y economías de escala alrededor de Guayaquil y su área de influencia.

Para obras con alto consumo de agregados (viales, grandes urbanizaciones, pavimentos rígidos), estas diferencias provinciales pueden tener un impacto importante en los costos por kilómetro o por metro cúbico de obra, y deben ser incorporadas explícitamente en los estudios de costos regionales.


Tabla 1. Variación anual del costo de materiales pétreos

Provincia

Variación anual materiales pétreos (%)

Azuay

+9,54%

Carchi

+10,43%

Cotopaxi

+14,92%

Chimborazo

+15,45%

El Oro

+6,04%

Esmeraldas

+11,52%

Guayas

0,00%

Imbabura

+10,51%

Loja

+7,33%

Manabí

+12,16%

Pichincha

+7,49%

Santo Domingo de los Tsáchilas

+6,10%

Tungurahua

+5,52%


5.2. Ladrillo común de arcilla por provincia

El ladrillo común de arcilla muestra una variabilidad aún mayor, con provincias donde el incremento es muy fuerte y otras donde prácticamente no hay cambio, o incluso una ligera reducción. En la Tabla 2 se puede observar esta variación.

Son especialmente llamativos los casos de Chimborazo (+35,68%), Loja (+33,77%) y Manabí (+19,69%), donde el ladrillo común se ha encarecido de manera muy marcada en el último año. Estas alzas sugieren cuellos de botella en la oferta, incrementos en costos energéticos de producción o una alta dependencia de pocos productores locales.

En el extremo opuesto, provincias como Imbabura (+0,08%), Santa Elena (0,00%) y Esmeraldas (+1,30%) muestran variaciones prácticamente nulas. Los Ríos incluso registra una ligera disminución (−1,25%). Esta heterogeneidad obliga a tratar el precio del ladrillo como un insumo fuertemente regionalizado: utilizar un “precio nacional” de referencia introduce errores importantes en presupuestos detallados.

 

Tabla 2. Variación anual del costo del ladrillo común de arcilla

Provincia

Variación anual ladrillo común de arcilla (%)

Azuay

+16,31%

Cañar

+8,00%

Carchi

+16,53%

Cotopaxi

+3,54%

Chimborazo

+35,68%

El Oro

+15,55%

Esmeraldas

+1,30%

Guayas

+5,56%

Imbabura

+0,08%

Loja

+33,77%

Los Ríos

−1,25%

Manabí

+19,69%

Pichincha

+1,40%

Santa Elena

0,00%

Santo Domingo

n.d. (no se reporta ladrillo)

Tungurahua

0,00%

 

5.3. Bloques de hormigón por provincia

Los bloques de hormigón también presentan diferencias significativas entre provincias, aunque en general las variaciones se ubican en un rango algo más moderado que las del ladrillo. En la Tabla 3 se puede observar esta variación.

En este caso, sobresalen los aumentos en Cañar (+14,55%), Carchi (+14,95%), Manabí (+11,80%), Loja (+11,65%) y El Oro (+11,54%). Se trata de incrementos considerables que, aun siendo menores a los observados en ladrillo en ciertas provincias, afectan de forma directa los costos de albañilería de bloque en viviendas, cerramientos y muros portantes de bajo y mediano esfuerzo.

En contraste, Guayas (+2,27%) y Pichincha (+2,24%) exhiben alzas moderadas, mientras que Los Ríos se mantiene en 0,00%, sin variación anual. De nuevo, esto sugiere mercados más competitivos o con mejor disponibilidad de materia prima en estas jurisdicciones.

 

Tabla 3. Variación anual del costo del bloque de hormigón

Provincia

Variación anual bloques de hormigón (%)

Azuay

+7,93%

Cañar

+14,55%

Carchi

+14,95%

Cotopaxi

+8,43%

Chimborazo

+5,31%

El Oro

+11,54%

Esmeraldas

n.d. (no se reporta bloque)

Guayas

+2,27%

Imbabura

+6,11%

Loja

+11,65%

Los Ríos

0,00%

Manabí

+11,80%

Pichincha

+2,24%

Santa Elena

+12,06%

Santo Domingo

+5,07%

Tungurahua

+4,53%

  

6. Conclusiones

El análisis conjunto de los rubros revisados permite extraer varias conclusiones de interés para la práctica profesional en presupuestos y gestión de contratos:

6.1 Estabilidad en los insumos estructurales nacionales

Cemento y acero de refuerzo han permanecido prácticamente constantes en el último año, con variaciones anuales entre 0,0% y 0,2% a nivel nacional. Esto significa que, para estructuras de hormigón armado, los aumentos de costo no provienen de incrementos en el valor intrínseco de estos materiales, sino de otros componentes (transporte, mano de obra, energía). En fórmulas de reajuste, los términos asociados a estos insumos tenderán a aportar poco al incremento global.

6.2 Variaciones moderadas en instalaciones y acabados

Las instalaciones eléctricas de vivienda presentan incrementos moderados (≈+3,2%), mientras que las sanitarias incluso muestran una leve reducción (≈−1,6%). Los productos cerámicos de recubrimiento y la madera aserrada crecen en el rango de 0,7–1,2%. En conjunto, estos datos describen un escenario de inflación contenida en acabados e instalaciones, donde son necesarios ajustes finos, pero no una reestructuración profunda de los presupuestos.

6.3 Fuerte heterogeneidad espacial en materiales pétreos y mampostería

El comportamiento por provincia de materiales pétreos, ladrillo y bloques revela que el componente de albañilería y agregados es altamente regionalizado. Provincias como Chimborazo, Loja, Manabí o Carchi muestran incrementos muy elevados en uno o más de estos rubros, mientras que Guayas, Pichincha, Los Ríos o Imbabura presentan alzas menores o nulas. Ello obliga a abandonar la idea de un “precio único nacional” para estos materiales en estudios detallados, y refuerza la pertinencia de utilizar índices y estructuras de costos diferenciadas por provincia o zona de influencia.

6.4 Relevancia de los índices IPCO para la negociación y actualización contractual

En la medida en que el IPCO es el referente oficial para reajustes, su utilización rigurosa, distinguiendo series nacionales y provinciales, y reconociendo la base y el carácter provisional de ciertos índices, mejora la transparencia en la negociación de contratos y en la revisión de presupuestos. La evidencia de estabilidad en cemento y acero, combinada con alzas fuertes en combustibles, repuestos de maquinaria y ciertos materiales de mampostería, permite atribuir con mayor precisión el origen de las desviaciones de costos y reducir conflictos entre contratantes y contratistas.

En síntesis, el último año analizado a través de los índices IPCO muestra un panorama de inflación diferenciada: estabilidad en los grandes insumos estructurales nacionales, incrementos moderados en instalaciones y acabados, y fuertes disparidades territoriales en el costo de materiales pétreos y de albañilería. Desde una perspectiva académica y profesional, este patrón subraya la importancia de articular análisis macro (series nacionales) con lecturas espaciales detalladas (series provinciales) para una gestión más precisa y equitativa de los costos de la construcción en el Ecuador.

Los datos utilizados proceden de los boletines IPCO de precios de materiales, equipo y maquinaria de la construcción a diciembre de 2025 y de los índices por componentes no principales y por provincia del Instituto Nacional de Estadística y Censos del Ecuador.

 

7. Referencias

Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2025). Índices de precios de materiales, equipo y maquinaria de la construcción: Nivel nacional (Boletín INEC-IPCO No. 309). Diciembre de 2025. INEC.

Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2025). Índices de precios de materiales, equipo y maquinaria de la construcción: Nivel provincial (Boletín INEC-IPCO No. 309). Diciembre de 2025. INEC.

Instituto Nacional de Estadística y Censos. (2025). Índice de precios de materiales, equipo y maquinaria de la construcción: Componentes no principales por tipología de obra (Boletín INEC-IPCO No. 309). Diciembre de 2025. INEC.